DISCURSO DE PERÓN EN NINO
Antes de la conferencia de prensa en el restaurante 'Nino'
de Vicente López El 25 de noviembre de 1972
En primer lugar quiero agradecerles la amabilidad que han
tenido en llegar hasta acá, a fin de que podamos cambiar un poco ideas. Estas conferencias de prensa en mí tienen la
posibilidad de explicar muchas cosas que a menudo resultan inexplicables para
los que observan desde lejos o desde afuera los acontecimientos.
En segundo lugar yo les ruego que hagan por lo menos cada uno una pregunta, porque si unos hacen muchas preguntas muchos se quedarán sin respuesta, porque el tiempo nos va a apremiar rápidamente.
En tercer lugar yo tenía pensado hacer algunas consideraciones, pero en vista de que el tiempo está pasando, prefiero someterlos a ustedes, si quieren, primero a una explicación de conjunto más o menos sobre nuestra posición justicialista o si prefieren directamente entrar a las preguntas y respuestas.
Es indudable que el mundo actual está influenciado por una evolución histórica fuera de lo común. Estamos en un momento de cambio, en los sistemas y esquemas, tanto políticos, como sociales y económicos. Es indudable que esas etapas sean etapas de lucha, de discusión y algunas veces de pelea.
Pero tampoco podernos negar que ese sistema se ha realizado sobre las espaldas y los sacrificios de los pueblos. Pero esos mismos medios técnicos y científicos, han dispersado la información masiva por el mundo y simultáneamente, han esclarecido a los pueblos.
Y si todavía hay tontos que creen que podemos volver al medioevo, debemos confesar que están completamente equivocados. Porque el mundo moderno ya no permite semejante retroceso. De la misma manera los que piensan que volvemos a un demo-libera-lismo capitalista y burgués que ha sido superado por los tiempos.
Es necesario conformar ese nuevo sistema, nuevo sistema basado en el esfuerzo de todos. Porque la tierra cada día está haciendo más difícil la vida. No sólo por el impacto demográfico que ya nos amenaza sino por la destrucción desconsiderada que el hombre está haciendo de los medios naturales que la tierra ofrece.
Estamos quedándonos sin tierra, para convertirla en basurales, estamos quedándonos sin ríos, porque son cloacas; estamos quedándonos sin mares, porque los están cubriendo de una capa de aceite; han destruido los bosques y ya nos estamos sintiendo en el enrarecimiento oxigenar de la atmósfera.
El mar, de la misma manera aislado por esas capas de aceite,
está también disminuyendo la liberación de oxígeno. Vale decir, que vamos hacia un mundo sin
tierra, sin agua, sin oxígeno. Mientras
una población se multiplica extraordinariamente, al punto de pensar que en este
mundo de 3.800 millones de habitantes la mitad está hambrienta.
Esto lo anunciamos nosotros acá en la República Argentina hace treinta años. Y el justicialismo buscó de ir creando un sistema por evolución que respondiera a todas esas necesidades.
Porque no estaba el horno para bollos, como decimos nosotros. Había terminado la segunda guerra y los vencedores se estaban repartiendo al mundo. Esa es una realidad que nadie puede negar. Pero han pasado veinticinco años y hoy las dos terceras partes de la humanidad pujan por colocarse en ese tercer mundo.
Tercer mundo que va a tomar la defensa de ese futuro y va a realizarlo. Dentro de esa posición es que nosotros hemos creado un sistema político, social y económico que responde a la idiosincrasia argentina, como a la especial situación que nuestro país vive.
Señores, los pueblos no suelen equivocarse. Y nosotros hemos pensado que si tenemos razón hemos de volver y si no tenemos razón es mejor que no volvamos. Pero hemos de luchar para imponer esas nuevas formas que tarde o temprano vendrán no sólo a implantarse en nuestro país sino en el mundo entero.
Esos cuatro mil años de cultura, de civilización, de tradición y de historia no se pueden comprar con ningún dinero. Por eso pienso que Europa será la cabeza del mundo todavía por muchos siglos. Y de ella debemos tomar ejemplo. En este momento todos los países europeos van hacia una democracia integrada donde las formas violentas o de oposición sistemática y negativa del sistema demo-libe-ral han desaparecido. Hoy es un primor contemplar que países europeos donde los conservadores y los comunistas no son enemigos, piensan distinto y discuten sus problemas para el bien del país.
Donde cada ciudadano argentino tenía lo suficiente para vivir con dignidad y con felicidad, porque sólo un pueblo en la dignidad y en la felicidad puede ser propenso para labrar la grandeza de los países. Señores, yo no quiero abundar más en estas consideraciones.
Solamente he querido aclararles para que evitemos preguntas que me llevarían fragmentariamente a largas disquisiciones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario